Rentar no es lo difícil. Lo difícil es saber en cuánto se renta en tu fraccionamiento, a quién le entregas las llaves y qué pasa si algo sale mal. Eso es justo lo que resolvemos.
¿Tienes una casa o un departamento en la Zona Sur y estás pensando en rentarlo? Acompáñanos y te contamos cómo lo hacemos, de principio a fin: en cuánto se renta en tu fraccionamiento, quién investiga al inquilino y qué te respalda durante todo el año.
Definimos contigo el precio con comparables reales de tu fraccionamiento, preparamos la propiedad con fotografía profesional y recorrido 360°, la publicamos donde de verdad se mueve, recibimos las solicitudes, un despacho jurídico investiga al candidato, se firma el contrato y se entrega. Solo cobramos si tu propiedad se renta.
Aquí no se trata de cuánto te gustaría recibir cada mes, sino de cuánto está dispuesto a pagar hoy quien busca en tu fraccionamiento.
Es la parte donde más se equivoca un propietario, y casi siempre hacia arriba. Tiene lógica: uno conoce su casa, la cuidó y sabe lo que le costó. Pero el inquilino no compara contra eso. Compara contra las otras tres o cuatro que vio esa misma semana en la zona.
Por eso el número sale de comparables reales: propiedades parecidas, en tu fraccionamiento, que están en renta o que se rentaron hace poco. Haz de cuenta que cada mes vacío es una renta completa que no regresa. Pedir un poco de más y esperar tres meses casi nunca sale mejor que rentarla al precio correcto desde el principio.
Para rentar necesitas lo mismo que para vender: que funcionen bien la presentación, la promoción y el precio.
Quien busca renta en la Zona Sur ve decenas de anuncios en una tarde, y muchos son de casas parecidas en la misma privada. La tuya tiene que detenerlo: que le guste, que se imagine viviendo ahí y que sienta que le conviene. Olvídate de fotos feas, borrosas o con desorden.
Que la vea la gente correcta, no nada más mucha gente. Ficha completa, recorrido 360° y los portales donde de verdad se busca renta en Tijuana, además de nuestras páginas de la zona.
Es el filtro más fuerte. Bien puesto, atrae inquilinos que pueden pagarlo; mal puesto, atrae visitas que no terminan en nada.
Si una propiedad no se renta en un par de meses, al menos una de esas tres está fallando. Y cada una tiene arreglo.
Siete momentos, en este orden, con sus tiempos reales. Son rangos, no promesas: dependen de la propiedad, de cómo estén los papeles y de qué tan rápido nos organicemos.
Nos escribes, agendamos y vamos a conocerla. Regresamos con un número: en cuánto se puede rentar hoy, y qué le falta para llegar ahí, si algo le falta.
Fotografía profesional, recorrido 360° y la ficha escrita completa. De tres a cuatro días desde la visita.
Se publica con la ficha entera y arranca la difusión. Cada dos semanas te contamos cuánta gente la vio, quién preguntó y qué dijeron los que fueron a verla.
Nada de «me late que es buena persona». En unos cinco minutos cuenta a qué se dedica, cuánto gana, dónde vive hoy, cuántos se mudarían, si trae mascotas y sus referencias.
Al día siguiente tienes su reporte: cuántas veces la renta representa su ingreso, su antigüedad en el trabajo y qué dice su arrendador anterior. La decisión es tuya; sin tu sí no se mueve nada.
Un despacho de abogados especializado en temas inmobiliarios revisa al candidato y regresa en tres o cuatro días con la investigación y el contrato a doce meses.
El contrato se firma de forma electrónica, desde tu teléfono. De la oferta aceptada a la firma son unos cuatro días, y el día de la entrega se juntan las tres cosas. Nunca por separado.
Rentar da tranquilidad cuando sabes qué pasa si algo sale mal. Por eso el contrato no llega solo.
Lo prepara el despacho, con el inventario de lo que se entrega, los recibos de cada mes y la carta de entrega.
Normalmente, el equivalente a un mes de renta.
Si el inquilino deja de pagar o no cumple, el mismo despacho se encarga del proceso para recuperar tu propiedad. El primer año la paga el inquilino.
Dos meses antes de que termine el contrato te preguntamos si quieres seguir rentando y platicamos con el inquilino. Y durante el año, para lo que se ofrezca.
Podemos administrar tu propiedad. Es opcional: tú decides.
Cobramos la renta y te la entregamos con su recibo, y resolvemos lo que se ofrezca con la casa, con el inquilino y con la privada. Tú te enteras de lo importante, no de cada llamada. La administración cuesta el 10% de la renta: lo pagas tú y se descuenta de la renta que te entregamos cada mes.
No necesitas tenerlo todo el primer día, pero entre más completo esté, más rápido se mueve.
Identificación oficial vigente del propietario, o de quien lo represente con su poder.
Escritura o el documento que acredite que la propiedad es tuya.
Predial y servicios de luz y agua al corriente.
El reglamento de tu privada y la cuota de mantenimiento al corriente.
Y si algo falta —un predial atrasado, una escritura que no aparece— no pasa nada: se revisa desde la primera visita y te decimos cómo resolverlo.
Las dudas que nos llegan cada semana por WhatsApp, contestadas de una vez.
Depende sobre todo del fraccionamiento. Hoy lo típico va de unos $10K al mes en Viñas del Mar a unos $19K en Valparaiso Residencial. Dentro del rango cuentan las recámaras, el estado y el equipamiento; el número de tu casa te lo damos con ella enfrente.
Solo cobramos si tu propiedad se renta. La valoración, las fotos, el recorrido 360° y la difusión no tienen costo previo. Nuestros honorarios son el equivalente al primer mes de renta, y se pagan al final: cuando el inquilino paga.
Depende del fraccionamiento, del tipo de propiedad y, sobre todo, del precio. Lo que sí te podemos dar son los tiempos de cada paso: la preparación toma de tres a cuatro días desde la visita, la investigación del despacho otros tres o cuatro, y de la oferta aceptada a la firma son unos cuatro días. Si en un par de meses no se ha rentado, algo de la presentación, la promoción o el precio está fallando, y lo revisamos.
Un despacho de abogados especializado en temas inmobiliarios. Nosotros levantamos la solicitud y te presentamos el reporte; ellos investigan al candidato y preparan el contrato. Así, quien lo revisa no gana por cerrar la operación, sino por revisarlo bien.
Para eso está la protección jurídica. El mismo despacho que investigó al inquilino y preparó el contrato es el que se encarga del proceso para recuperar tu propiedad.
El primer año la paga el inquilino, al firmar el contrato. Si al terminar deciden renovar, a partir de ahí se paga mitad y mitad: 50% el inquilino y 50% tú. El costo te lo decimos con número desde la primera plática, para que lo tomes en cuenta al definir la renta.
El 10% de la renta. Lo pagas tú como propietario y se descuenta de la renta que te entregamos cada mes, con su recibo. Es opcional: si prefieres cobrar tú directamente, también se puede.
Sí. El contrato se firma de forma electrónica, desde tu teléfono, y te mantenemos al tanto por WhatsApp. Si además prefieres no estar pendiente, podemos administrarla por ti.
Sí, las condiciones las pones tú: si aceptas mascotas, cuántas personas pueden vivir ahí, si se renta amueblada o no. El interesado lo declara en su solicitud desde el principio y queda por escrito en el contrato.
René la trabaja igual en toda la ciudad, desde casasenventatijuana.com. Es la misma forma de trabajar, con los datos de tu zona.
Casas y departamentos de la zona que ya rentamos, con las mismas fotos y el mismo tour con que salieron al mercado. Da clic para ver cómo se presentó cada una.
Mándanos los datos de tu casa o departamento —en qué fraccionamiento está, cuántas recámaras, si está habitada o desocupada— y te decimos en cuánto se puede rentar y qué haríamos. Sin compromiso: la primera plática siempre es para orientarte.
